Inicio > Varios > Buena gente

Buena gente

Hay anécdotas memorables, como la odisea de este jueves, que me impidió llegar a una clase importante, perder el celular y recuperarlo: buscando formas de tardar menos en viajar (a veces tardo 1:30 en llegar a la facultad) tomé otro bondi, desgraciadamente me confundí, hice caso a los colores del cartel de ramal que eran totalmente contrarios al del 101 y casi termino en la loma del orto, si no fuera porque me doy cuenta que comienzo a transitar por zonas turbias.

Escuchando música en un MP3 externo (tengo que arreglar el forro celular) y mientras esperaba la respuesta de una clienta, me doy cuenta de mi puta suerte y le pregunto a la señora de al lado mío si estaba yendo a donde quería, la cual me contesta que no, que debo bajarme antes de que doble y agarre un puente (??) y tomarme otro bondi para bajarme enfrente de una villa y caminar muchas cuadras antes de llegar a la fuckultad. Ante su respuesta, me bajo cagando y luego del arranque del rodado me percato de que mi celular no estaba en mi bolsillo :S Puteo a más no poder, no por el celular careta que está semi-roto sino por la agenda y todas las porquerías, el crédito que le cargué, la M2 de 8 gb, etc.
Calma chicho digo, pregunto por la parada (el colectivero se dio cuenta de mi perra situación y me dejó bajar enseguida, pero no en la parada) y me quedo a esperarlo, con la esperanza de que tarde poco en pasar, pero mi impaciencia hace que pregunte a un pseudo-metalero de un parripollo (????) si quedaba lejos la terminal, me contesta que no y me manda a caminar a cualquier parte el salame. Un locutorio fue mi salvación, de ahí llamo a mi celular y nadie contesta, lindas chicas del local me hacen un mapita de cómo ir a la terminal, pero aún así me confundo y recurro a unas ancianas que me contestan en idioma desconocido (bien podría ser una mezla de quechua, ketchup, árabe y griego antiguo): basado en idioma de señas logro encaminarme correctamente a la terminal, termino subiendo a varios bondis (no sabía el interno, maldita Monedero) y hurgando en los asientos.

Un gordo de facciones moyanescas me ayuda en la búsqueda que resulta negativa: termino embarcado en otro 7 de vuelta a once, pero las ganas de defecar y las necesidades de llamar a alguien me hacen bajar en virreyes, contacto a mi vieja, me cuenta que un flaco de limpieza la llamó diciendo que tenía en su poder mi aparatito: previa compra de LATITA en Eki, evacuación en un bar (hojas cuadriculadas sirvieron de papel higiénico) y pensamientos d-menciales, me enbarco en otro colectivo e ingreso a la terminal. “Uh flaco, te dormiste” me contesta el bigotudo chofer, le contesto con lo ocurrido y me diriijo al encuentro de Lucas Martínez, el genio de limpieza que acude a mi encuentro con mi celular sano y salvo: un gran abrazo le doy (bien podría haberlo bolsiqueado y luego poxiqueado) y le ofrezco un paquete de Oreo en forma de humilde y bizarra recompensa. Luego de este memorable pase-o, decido volver a mi casucha, y hace un rato me entero por una amiguita de la fuck que ella tampoco fue y no sé bien qué temas entran en el examen.
Lo único que se por ahora es que, ¡ya fue, yo le entro! (diría un “amigo de un amigo” al enterarse de que su acmopañante femenina incluía sorpresa).

Cabe destacar que hace pocas semanas mi vieja sufrió algo similar, se le cayó una carterita, plata, documentos y tarjeta de crédito, alguien amablemente la acercó a la boletería de la estación de trenes y luego ella lo recuperó, sin pedir rescate, ni secuestro virtual ni la mar en coche.

Para quienes constantemente nos bombardean con noticias nefastas, intentando mostrar que “el país se va al carajo”, con estas pequeñas grandes acciones cotidianas es grato ver que en este país son más las personas de buena leche, laburantes y honestas, y que vale la pena seguir adelante.

Anuncios
Categorías:Varios
  1. 14/05/2011 en 19:56

    Bueno, en realidad en parte es que tuviste “suerte”; en mis casos últimamente rara vez recupero lo que pierdo (o me roban, jojo).

    En todo caso yo pienso que es cierto eso de “Argentina país generoso” (?)

  2. 16/05/2011 en 11:25

    muy bonita la fabula Casi me la crei pero volvi a la realidad, … le contare este cuento bonito a mi hijo para que crea que vivimos en un mundo con esperanzas°!!!!

    • 16/05/2011 en 23:35

      Sí, verdaderamente me levanté ese día con ganas de hacerle un tributo a Esopo 😉

      Hablando en serio, tuve varios “incidentes” callejeros, en algunos “participó” el que comenta arriba tuyo, robos y patoterías, pero me parece que de eso se encargan todos los días los diarios y canales de TV, y si a uno le va bien un día (que en realidad fue un día perdido para mí, pero podría haber perdido mucho más) me parece agradable contárselo a los que creen estas fábulas, mientras que otros como vos, astutamente no se dejan engañar por este mitómano bloguero.

      Y sí, la realidad es demasiado dura, hay días que uno se levanta o acuesta con ganas de desaparecer del mundo (o hacerlo desaparecer), pero mi corta vida me ha enseñado a intentar ponerle buena cara a los miles de problemas que a veces tenemos, algunos que persisten día a día y quizás nos acompañen a la tumba.

      Saludos.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s